De tixeiras e bicicletas / De tijeras y bicicletas

Publicación bilingüe (galego/español)
Sempre admitirei un dos meus maires erros fotográficos, deses que sempre lamentas cando chegas á casa.


 
 
Sempre que achego o ollo ó visor fágoo coa idea preconcebida do que quero acadar e iso na rúa ás veces é cousa de décimas de segundo.
 
Cando vin esa bicicleta vermella tirada no chan e a combinación de cores amarela e azul da roupa desa familia, sabía que tiña que obturar porque esa imaxe podería emocionar a outra persoa igual ca min.
 
Algúns poden ver certa vantaxe no meu xeito de fotografar pero eu non o recomendo de todo porque haberá casos coma este no que ese costume pódeche facer arrepentir máis tarde. Xunto co feito de ter poucas follas de contacto.

O caso é que por non atentar contra a privacidade da xente e sobretodo a dese menor de idade, decidín non retratalos recoñecíbeis. Non sabía por onde baixarían pero si que tiñan que formar parteda foto. Unha única exposición! Mágoa!!!

Sabía que se o pai solicitábame ve-la foto non a ía borrar baixo ningún concepto, pero no caso de quitárlle-la a eles, sería eu mesmo quen me achegaría a amosarlla, pois tería ámbalas dúas versións: unha pra min e pra vós e outra pra eles. Que fermoso tería sido!

Así que ben certo é que sempre temos moito que aprender e tentarei correxirme neste aspecto. Lembrade que o botón de borrar está sempre dispoñíbel nas nosas cámaras. Sempre será unha opción e falando enténdese a xente, alo menos a meirande parte dela. Estou seguro de que neste caso íalle gustar porque ademais o home parecía boa xente.

Que tamén che digo! No caso de que por un casual chegue a identificarse polas pernas ou lembrar o intre, convídoo a pórse en contacto comigo que encantado lle agasallareí cunha copia da foto.

 

[ESPAÑOL]

Siempre admitiré uno de mis mayores errores fotográficos, de esos que siempre lamentas cuando llegas a casa.


 
 
Siempre que acerco el ojo al visor lo hago con la idea preconcebida de lo que quiero conseguir y eso en la calle a veces es cosa de décimas de segundo.

Cuando vi esa bicicleta roja tirada en el suelo y la combinación de colores amarilla y azul de la ropa de esa familia, sabía que tenía que obturar porque esa imagen podría emocionar a otra persona igual que a mi.

Algunos pueden ver cierta ventaja en mi forma de fotografiar pero yo no lo recomiendo del todo porque habrá casos como este en el que esa costumbre te puede hacer arrepentir más tarde. Junto con el hecho de tener pocas hojas de contacto.

El caso es que por no atentar contra la privacidad de la gente y sobre todo de ese menor de edad, decidí no retratarlos reconocibles. No sabía por donde bajarían pero sí que tenían que formar parte de la foto. ¡Una única exposición! ¡Qué lástima!


Sabía que si el padre me pedía ver la foto no la iba a borrar bajo ningún concepto, pero si les hubiese quitado a ellos, sería yo mismo quién me acercaría a mostrársela, pues tendría ambas versiones: una para mi y para vosotros y otra para ellos. ¡Qué hermoso habría sido!

Así que queda siempre mucho que aprender e intentaré corregirme en este aspecto. Recordad que el botón de eliminar está siempre disponible en nuestras cámaras. Siempre será una opción y hablando se entiende la gente. Estoy seguro de que en este caso le iba a gustar porque además el hombre parecía buena gente.

¡Qué también te digo! En el caso de que por un casual llegue a identificarse por las piernas o recordar el momento, le invito a ponerse en contacto conmigo porque encantado le regalaré una copia de la foto.

Comentarios

  1. Pues respecto a lo primero que comentas, yo hubiera tirado más de una foto. Realmente tienes dos opciones, si el hombre se molesta, se la enseñas y si no le gusta la borras. O, si no te dice nada y han salido sus caras, y por algún motivo quieres utilizarla después, puedes aplicar un pequeño recorte y habrías llegado a la misma imagen que tiene ahora, o muy parecida. O bien haces varias fotos, y después utilizas para publicar aquella imagen en la que no sean reconocibles.

    En cuanto a la otra opinión, ya hemos hablado de ello algunas veces, Claramente las redes sociales no son el mejor sitio para publicar el portfolio de un fotógrafo, y mucho menos la red social Instagram, donde, a parte del problema con las proporciones a la hora de publicar, tienes el problema de la censura arbitraria. Definitivamente una red social es lo que es, y no es un escaparate para los fotógrafos.

    Un saludo!!

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    1. Cierto y estoy de acuerdo en lo que dices en ambos puntos. En cuanto al primero y por eso lo comento es quizás mi costumbre más analógica (donde suelo elegir bien lo que quiero hacer y en este caso quería ese plano, no me interesaba más, la foto sabía que quería esa, el tener más solamente me serviría para regalársela a ellos porque ya no sería mi idea) sumado a mis líneas rojas (nunca fotografío menores de edad reconocibles y aún de espaldas procuro que pasen años antes de publicar nada). Es un conflicto interno con el que lucho y sé que muchos también. Por eso me decidí a comentarlo y junto con aportaciones como la tuya seguramente puedan ayudar a otros fotógrafos con el mismo dilema.

      Pero ya te digo, en mi caso me la suelo jugar a un intento porque sé lo que quiero antes de obturar y no miro el resultado en cámara. Es como un reto que me he marcado desde que me he sumergido en el mundo digital. Pero son frikadas mías 😂😂 ¡Qué nadie me copie porque se perderá fotos! Díghocho eu! 😉

      Gracias por comentar, Gonzalo, es un placer siempre charlar contigo.

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